Mindfullness: ¿Qué es y qué nos puede aportar?

El mindfullness es una actitud hacia la vida, en la que se pone atención y conciencia plena en aquello que está sucediendo en el momento presente. Es dejar sentir y observar ese sentir, pero sin juzgarlo ni controlarlo, simplemente dejándolo fluir. Según Baer y colaboradores (2004) el mindfullnes se compone de cuatro elementos: observación, descripción, actuación con conciencia y aceptación sin juicio. 

Un estudio (Dekeyser et al., 2008) revela que una observación atenta se asocia con un aumento de la empatía; la descripción y aceptación sin juicios se asocia con una mejor identificación y descripción de los sentimientos, mayor satisfacción corporal, menor ansiedad social y menos angustia.

Os propongo que veáis este video que explica algunas de las investigaciones que se han realizado sobre mindfullness y que beneficios se puede obtener. Está en inglés pero podeis poner los subtítulos en castellano.



Referencias
Baer, R. A., Smith, G. T., & Allen, K. B. (2004). Assessment of mindfulness by self-report: The kentucky inventory of mindfulness skills. Assessment, 11(3), 191-206.

Dekeyser, M.;  Raes, F.; Leijssen, M.; Leysen, S. & Dewulf, D. (2008) Mindfulness skills and interpersonal behaviour. Personality and Individual Differences, vol. 44 (5), pp1235-1245.

Adolescencia: cambio, transformación y emoción


Durante la adolescencia se producen cambios a nivel hormonal, cerebral y físico que tienen un reflejo claro en el comportamiento de los chicos y chicas. Veamos cuales son algunas de estas transformaciones y cuál es su traducción a nivel de conducta:

1. Se produce una pérdida importante de conexiones neuronales que se habían creado durante la infancia pero que no eran funcionales. Se da de manera muy acusada en el lóbulo frontal que es el responsable de integrar los pensamientos, las acciones y los sentimientos (Lidow et al., 1991). 

2. La materia gris se va convirtiendo en materia blanca lo que permite una velocidad de transmisión de la información mucho más rápida entre diferentes áreas.

3. Las hormonas sexuales se liberan en gran cantidad (testosterona en los chicos y estrógenos y progesterona en las chicas) lo que desencadena la aparición de los caracteres sexuales secundarios. Estas hormonas inciden en la parte motivacional y emocional de los adolescentes.

Así pues, es una época del desarrollo humano en la que se produce una activación de la respuesta emocional, los deseos y motivaciones empiezan a cambiar de manera brusca. Sin embargo las partes del cerebro que se encargan de organizar la información, de integrarla y que permiten la toma de decisiones, están en proceso de restructuración y maduración.

Su sistema de toma de decisiones da más valor a los beneficios que puedan obtener de manera inmediata que a los riesgos. Por este motivo hay una mayor predisposición a realizar conductas inadecuadas como el consumo de alcohol, drogas o iniciar una sexualidad precoz, con todos los riesgos que comportan.

La educación y las experiencias vividas a nivel familiar, escolar y de amistad son esenciales para que esa maduración cerebral que se está produciendo vaya reforzando conexiones que ayuden a equilibrar el circuito cognitivo-emocional. Por tanto no solo hay que dejar que la biología haga su trabajo, si no que es necesario acompañar al adolescente en su camino de transformación para que se vaya moldeando de la manera más sana posible, física y psicológicamente hablando.

Os invito a ver este video, realizado por la Universidad de Navarra, en el que se explica con detalle, claridad y rigor científico los cambios que se producen en la adolescencia.


Referencias:
Lidow, M.S.; Goldman-Rakic P.S.; Gallager D.W. & Rakic, P. (1991) Distribution of dopaminergic receptors in the primate cerebral cortex: quantitative autoradiographic analysis. Neuroscience 40:657– 671.

Agradecer


Recientemente se han realizado estudios que demuestran los efectos beneficiosos del hecho de agradecer. Se ha comprobado que cuando agradecemos generamos más endorfinas y oxitocina, neurotransmisores involucrados en la sensación de bienestar. En una investigación realizada por Alarcón y Morales (2012) se evidencia una relación significativa entre la madurez emocional y la gratitud.

Es beneficioso hacer un ejercicio de agradecimiento diario. Es así de sencillo: cada día antes de ir a dormir, hacer un repaso de las cosas que os han pasado durante el día y escoger al menos tres por las que estéis agradecidos. No es necesario que sean cosas extraordinarias, pueden ser cosas tan sencillas como: hoy me ha salido muy buena la comida, he llegado pronto al trabajo, he salido a tomar un café con mis amigos.

Este ejercicio nos permite tomar conciencia de las cosas agradables del día a día, que normalmente nos pasan desapercibidas, nos ayudará a darle valor y sentido a nuestra vida. Lo que se traduce en una mayor sensación de bienestar.